De todas las relaciones humanas, una de las más intensas, comentadas y aplicadas es el Sexo, y por tanto, en toda actividad humana que se precie de serlo, la figura del sexo debe aparecer de una manera u otra.
Internet, los chats, los programas de mensajerÃa instantánea no son sino pequeños micro universos donde nosotros nos comportamos como queremos, con las mismas necesidades, comentarios y demás que solemos hacer en nuestra vida diaria. Por ello, era de esperar que una de las cuestiones más importantes e interesantes en el mundo del Messenger y demás software destinado a garantizar la comunicación entre usuarios sea el sexo, en este caso, el cibersexo.
Nos encontramos ante una forma de relación basada en la fantasÃa, dado que en la mayorÃa de los casos incluso no llega a existir medio de comunicación más que la palabra escrita. Sin fÃsico al otro lado, se deja llevar la pasión hacia el lado de la fantasÃa, del morbo, del hecho de estar compartiendo con (a menudo) desconocido una parte de tu vida, una parte de la realidad o irrealidad que provoca las más bajas pasiones del ser humano.
En otras ocasiones en cambio si se produce un mayor contacto, ya sea en la relación (por tratarse de alguien conocido) ya sea por la utilización de los medios que internet pone a nuestra disposición, es decir, cámaras web, micrófonos y un largo etcétera que puede llegar a convertir una sesión de cibersexo en algo casi casi real.
Los detractores suelen decir que se trata de una práctica frÃa y sin pasión. Los defensores argumentan que es una masturbación en compañÃa, un compartir, un llevar más allá una relación que de otra manera no podrÃa ser.
En cualquier caso, con partidarios o contrarios, lo que es evidente es que se trata de un tema que afecta y de qué manera a la mayor parte de los usuarios de internet que practican o han practicado alguna vez este tipo de “juego”… o no.
Comentarios