La conmemoración de la Batalla del 5 de mayo efectuada en la ciudad de Puebla, es una de las fechas más importantes del calendario cívico de México, además del día de la Independencía de México.

Batalla de 5 de Mayo

http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Si%C3%A8ge_de_Puebla_-_29_mars_1863.PNG

No solo se trata de una de las pocas victorias contundentes de México ante un ejército extranjero invasor, sino que también representa a México como una gran empresa por parte de los mexicanos, la cual se consiguió al olvidar las divisiones y al sobreponerse a las carencias con las que peleaba el país en esos años.

Ellos lograron la victoria solo con las herramientas disponibles: valor y dedicación, los mexicanos pelearon con todo en contra, como la inferioridad numérica, el poco material bélico, la moral disminuida por una explosión que cobró la vida de más de 1300 soldados y de un incontable número de civiles poco antes del 5 de Mayo en San Andrés Chalchicomula, y contra la simpatía hacia los invasores por parte de algunos sectores de la sociedad y de la clase política gobernante, este valor y dedicación, logró encender el amor a la patria hasta del más ajeno de los mexicanos.

Semanas antes de la batalla, Juárez había declarado la pena de muerte para los mexicanos que se unieran a los invasores, pero también una amnistía a todos los enemigos de la republica si se unían a él para defender al país de la invasión francesa.

Pueblos Unidos en la Batalla del 5 de Mayo

Unión de los Pueblos en la Batala del 5 de Mayo Imagen Original de: http://regeneracion.mx/efemerides/batalla-de-puebla/

El caso más célebre es el del General conservador Miguel Negrete, quien abandonó al partido conservador y se puso a disposición del General Ignacio  Zaragoza con la siguiente frase:

[tweetthis]”Yo no Tengo Partido, Tengo Patria”[/tweetthis]

Batalla de 5 de Mayo contra los FrancesesA pesar del éxito de la batalla del 5 de mayo, México no logró evitar la invasión del país por parte de Francia, sólo la retrasó, pero esta sería la primera batalla de una guerra que México ganaría al final.

Muchos historiadores confirman la gran capacidad del General Ignacio Zaragoza como organizador y motivador de sus tropas. Poco antes de la batalla, logró inspirarlas al decirles que tal vez los franceses eran considerados “los primeros soldados del mundo”, pero que ellos eran “los primeros hijos de México”.

Esta frase motivó de tal manera a sus soldados, que mostraron una determinación implacable por defender la ciudad de Puebla de los invasores, tal vez sus carencias materiales y su falta de disciplina era mucha, pero nada pudo contra esa gran motivación inyectada por un hombre que creyó en sí mismo y en sus compatriotas.

Hablemos un Poco de Historia

La batalla de Puebla se libró el 5 de mayo de 1862 en las cercanías de la ciudad de Puebla, por un lado, los ejércitos de la República Mexicana estaban bajo el mando del General Ignacio Zaragoza, y por parte del ejercito del Imperio Francés se encontraba al frente Charles Ferdinand Latrille, Conde de Lorencez, dicho ejercito era considerado uno de los más experimentados y respetados de su época. A los militares franceses los rodeaba un aura de invencibilidad en combate, debido a que no habían sido derrotados desde la Batalla de Waterloo casi 50 años antes.

El conflicto bélico vivo diversos capítulos, tras su derrota en la batalla del 5 de mayo, los franceses regresaron al siguiente año a la ciudad de Puebla, con un ejército de 35 000 franceses, quienes fueron recibidos por 29 000 mexicanos que defendieron la ciudad durante 62 días.

Al final, los franceses lograron avanzar hasta la Ciudad de México, lo que les permitió establecer de manera efímera el tristemente célebre:  Segundo Imperio Mexicano.

Finalmente, ante la incapacidad de consolidar un imperio y después de perder 11 000 hombres debido a la actividad guerrillera que nunca dejó de subsistir, los franceses se retiraron incondicionalmente del país en 1867.

¿Cómo Empezó Todo?

En octubre de 1861, Francia, Inglaterra y España realizaron una reunión llamada la Convención de Londres, donde debido a la negativa de México de cumplir con sus responsabilidades de pago con dichos países, se comprometieron a enviar contingentes militares a nuestro país para reclamar el pago de una deuda de aproximadamente 80 millones de pesos, de los cuales se debían 69 millones a los ingleses, 9 millones a los españoles y solo 2 millones a Francia.

Imagen Original de: http://pri.org.mx/transformandoamexico/efemerides/Efemeride.aspx?y=15546

Poco después de dicha reunión, los representantes de los tres países enviaron un ultimátum muy claro al gobierno de México: “Si no había pago… habría invasión”.

El presidente Juárez, gobernaba a un joven país sumido en la pobreza, la cual era resultado de décadas de guerras civiles y apenas empezaba a levantarse en su economía. Entonces al recibir tan claro mensaje por parte de dichas potencias mundiales, les  respondió con una invitación para lograr un arreglo amistoso de ambas partes, aunque cabe mencionar que para convencer a tan agresivos acreedores, el presidente Juárez, utilizó a su mejor elemento: Manuel Doblado, quien era era el ministro del exterior y en febrero de 1862 se reunió con los representantes de los países en disputa.

Tratados Preliminares de La Soledad

Documento Original del los Tratados Preliminares de La Soledad Imagen Original de: http://portalacademico.cch.unam.mx/alumno/historiademexico1/unidad5/contextomundial/bibliografia

Gracias a su habilidad como negociador se firmaron los Tratados Preliminares de La Soledad, en los que se garantizó el respeto a la integridad y a la independencia del país, además, se convino que las negociaciones sobre la deuda se realizaran en Orizaba, Veracruz, donde se establecerían los ejércitos de los países acreedores, se acordó que si no se llegaba a un acuerdo, dichos ejércitos se retirarían a la costa para así comenzar las hostilidades de manera formal.

Poco después, en abril de 1862 la alianza tripartita se rompió debido a que España e Inglaterra se dieron cuenta de que Francia tenía un interés muy diferente bajo la máscara de un reclamo económico, descubrieron que los franceses querían derrocar al joven gobierno republicano de México para establecer una monarquía que favoreciera su política colonial, y buscando contrarrestar el creciente poderío de Estados Unidos en el continente Americano.

Se sabe que las instrucciones de Napoleón III ordenadas al jefe militar de la expedición consistían en ampliar sus dominios en América para sostener las colonias en las Antillas y en el sur de América, garantizando así el abasto de las materias primas en Francia.

En otras palabras, buscaban mantener el estilo de vida de los franceses, a costa del empobrecimiento de México.

El 5 de marzo, cuando aún se realizaban las negociaciones en Orizaba, llegó a Veracruz un contingente militar francés bajo el mando de Charles Ferdinand Latrille, conde de Lorencez y se dirigió a Tehuacán, derribando al suelo todos los posibles acuerdos y no buscando otra cosa que una invasión.

Un caso muy sonado sucedió cuando en ese momento también llegó el general conservador Juan Nepomuceno Almonte, quien de inmediato se proclamó “jefe supremo de la nación” y empezó a reunir a las tropas conservadoras que habían quedado de la Guerra de Reforma, para apoyar a los franceses.

Antes de comenzar las hostilidades, Lorencez envió un mensaje al ministro de Guerra de Francia de la época, el cual decía:

“Somos tan superiores a los mexicanos en organización, disciplina, raza, moral y refinamiento de sensibilidades, que le ruego anunciarle a Su Majestad Imperial, Napoleón III, que a partir de este momento y al mando de nuestros 6,000 valientes soldados, ya soy dueño de México”.

La confianza que tenía Lorencez no se debía sólo a un ejército impecable, sino a la fragilidad general de México y de sus instituciones. Con una economía destruida por casi 50 años de guerras civiles, con un estado débil y con una población dividida por las pugnas entre facciones, la conquista del país parecía una empresa factible con un contingente reducido.

Al conocer sobre el avance, el General Alejandro Constante Jiménez al mando de 2000 soldados se unió al General Zaragoza, que partió de Puebla con 4000 soldados para salir al encuentro de los franceses, quienes ya sostenían algunos encuentros con guerrilleros mexicanos.

Zaragoza, para ese entonces, tenía diversos problemas para conformar su ejército, debido a la falta de voluntarios y las constantes hostilidades con grupos conservadores remanentes de la Guerra de Reforma, ante estas situaciones tuvo que recurrir  al reclutamiento obligatorio de civiles (Leva).

Aunque se contaba con un cuerpo de oficiales joven pero experimentado, la mayor parte de la tropa carecía de la disciplina mínima, estaba mal equipada, entrenada y alimentada. En los días anteriores a la batalla, Zaragoza solicitó una y otra vez al alto mando en la Ciudad de México, el envío urgente de recursos económicos, ya que no podía cubrir ni siquiera las necesidades básicas de sus tropas.

Por si esto no fuera suficiente, el 6 de marzo había sucedido la explosión de un polvorín en el poblado de San Andrés Chalchicomula (hoy Ciudad Serdán), el cual había matado a 1,322 soldados de la Brigada de Oaxaca enviados por el general Ignacio Mejía para incorporarse al Ejército de Oriente.

Para el 4 de mayo, exploradores mexicanos ya contaban con noticias de una columna de conservadores a caballo, al mando de Leonardo Márquez y de José María Cobos, la cual marchaba por la zona de Atlixco para unirse con las fuerzas de Lorencez para atacar juntos a la ciudad de Puebla.

Zaragoza en respuesta envió una brigada de 2000 hombres bajo el mando de Tomás O’Horán y de Antonio Carbajal, con el fin de detenerlos. Tras una dura batalla, las tropas conservadoras fueron derrotadas y fracasaron en su intento de unirse a los franceses.

Aunque sus fuerzas habían disminuido, los mexicanos se prepararon para la defensa de Puebla haciendo uso de dos baterías de artillería de batalla y dos de montaña, cubriendo los fuertes de Loreto y Guadalupe con 1200 hombres y formando a otros 3500 en cuatro columnas de infantería con una batería de batalla y una brigada de caballería por el lado del camino a Amozoc.

Fuertes de Loreto y Guadalupe Puebla

Imagen Origina de: http://webadictos.com/2015/05/04/historia-de-la-batalla-de-puebla-5-de-mayo

A las 9:15 de la mañana del 5 de mayo, los franceses aparecieron en el horizonte, avanzando desde la cercana Hacienda de Rementería, cruzando fuego con las valientes guerrillas de caballería que no se replegaron hasta que las líneas francesas estuvieron formadas y listas para avanzar. La batalla se inició formalmente a las 11:15 de la mañana, anunciándose con un cañonazo desde el Fuerte de Guadalupe y acompañado por los repiques de las campanas de la ciudad.

Los franceses, apoyados por el 1º y 2º  Regimientos de Infantería de Marina, se abalanzaron sobre la línea mexicana, siendo recibidos por sus bayonetas.

Batalla de Puebla

Imagen Original de: http://www.dmwv.org/mexwar/mwart/prints.htm

La columna francesa fue rechazada en Guadalupe y Loreto, siendo igualmente repelidos los ataques de otras columnas francesas desplegadas. En ese momento, el coronel mexicano José Rojo avisó a Antonio Álvarez que era tiempo de que la caballería mexicana entrara en acción para alcanzar una victoria completa. Ordenó a los Carabineros de Pachuca disparar y lanzar golpes de sable sobre los franceses, siendo estos totalmente rechazados.

A las dos y media de la tarde, cuando se empezaba a perfilar una victoria para los mexicanos, Lorencez se dispuso a lanzar el último asalto, dirigiendo a los Cazadores de Vincennes y al Regimiento de los mundialmente famosos Zuavos, (quienes eran la elite del ejército francés)  hacia el fuerte de Guadalupe, mientras ponía en marcha una segunda columna de ataque compuesta de los restos de los cuerpos de batalla. Ante esta situación, salieron a su encuentro los Zapadores de San Luis Potosí, al mando del General Lamadrid, librándose un terrible combate con bayonetas.

En aquel momento, luego de ser repelidos por última vez, los efectivos franceses empezaron a huir, completamente dispersados. Se replegaron a la hacienda Los Álamos, para finalmente retirarse hacia Amozoc.

Al final de las hostilidades, el informe que el general Zaragoza rindió sobre la Batalla de Puebla al Presidente Benito Juárez fue breve y significativo:

Las Armas Nacionales se han Cubierto de Gloria. Las Tropas Francesas se Portaron con Valor en el Combate y su Jefe con Torpeza.

Cabe mencionar que la victoria de México no duró mucho tiempo. Un año después treinta mil tropas francesas lograron derrotar al Ejército Mexicano, de esa forma Francia logró tomar control de México y establecer a Maximiliano de Habsburgo como emperador autoritario de México. A pesar de tener buenas intenciones y un noble corazón, el nuevo emperador no sostuvo por mucho su imperio y la victoria de Francia tampoco logro consolidarse, su duración sólo fue de 3 años.

Debido a la conflictiva situación en Europa, Napoleón III retiró el apoyo militar y económico a Maximiliano, al mismo tiempo los republicanos mexicanos comenzaron a recibir respaldo financiero y diplomático estadounidense al concluir en aquel país la Guerra de Secesión.

Batarra en el Cerro de Guadalupe

Imagen Original de: http://mr.travelbymexico.com/author/j82burfn02wl/

El 2 de abril del año siguiente, tropas encabezadas por el juarista Porfirio Díaz tomaron la ciudad de Puebla con lo que militarmente el imperio fue aniquilado.

Cuando en Francia se supo la derrota del ejército francés, sufrieron de mucho dolor, histeria y llanto, principalmente cuando llegaron las historias fantasiosas de que los indígenas zacapoaxtlas habían atacado con machetes -arma desconocida en Europa- al ejército francés y que al matarlos se comían los cadáveres, por otro lado el resto de Europa, con incredulidad y asombro, comentaba como el ejército francés, invicto desde la Batalla de Waterloo en 1815, había sido derrotado por el ejército Mexicano.

¿Cómo Celebramos la Batalla del 5 de Mayo en la Actualidad?

Es un hecho que el 5 de mayo es una fecha entrañable para todos los mexicanos y se celebra en las principales ciudades del país con desfiles y verbenas, cabe mencionar que ese día se les toma protesta en todo el país a los jóvenes que cumplen el Servicio Militar Nacional.

En algunos lugares del país se realizan fiestas populares en las que se recrea la batalla misma o alguno de sus aspectos, como en el caso del Peñón de los Baños, en la Ciudad de México, o en Huejotzingo, en Puebla; sitios en donde se da una peculiar fusión de elementos de carnaval con la fiesta cívica.

En nuestra ciudad, la Batalla de Puebla es uno de los principales festejos de Puebla, en el que se celebra con un desfile cívico-militar en el que participan alumnos de diversas instituciones educativas, organizaciones civiles y los diferentes batallones de infantería y fuerzas armadas; al término se lleva a cabo una verbena popular acompañada de platillos típicos, música y fiesta, lo que ahora se conoce como Festival Internacional 5 de Mayo.

Desfile 5 de Mayo

Desfile de 5 de Mayo en Puebla Imagen Original de: http://www.yosoypuebla.com/2014/07/10-celebraciones-en-puebla-que-te-debes-perder

En Puebla la celebración se hace en grande, para empezar se abre la Feria de Mayo en Puebla a partir del 30 de Abril hasta el 30 de Mayo, en dicha feria se pueden encontrar infinidad de actividades, deliciosa comida tradicional, juegos para todas las edades y espectáculos de artistas famosos tanto nacionales como internacionales durante todo el tiempo que dura la Feria.

El 5 de Mayo, los mexicanos no solo festejamos una victoria sobre un ejército invasor, también una gran victoria sobre la división, la necesidad y el temor, celebramos una victoria que le enseñó a las siguientes generaciones de mexicanos, que un país unido… es un país invencible.

Fuente: Angelópolis.com

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