Nuestro mundo está lleno de maravillas naturales, y una de ellas son los volcanes que a pesar de su peligro son un atractivo natural inigualable, un volcán es un lugar donde salen materiales calientes (lava, ceniza, rocas, gases, vapores) de interior de la Tierra. Parte de estos materiales se acumulan alrededor del lugar de salida, formando cerros o montañas que llegan a alcanzar grandes alturas. Los materiales calientes pueden salir por grietas o por el cráter, que es un orificio en la parte superior del cerro o montaña volcánica, formado precisamente por las erupciones anteriores.

Y es que nuestro país, goza de tener muchos volcanes, de hecho se han llegado a contar un poco más de 2000 en el territorio mexicano, sin embargo la mayoría de esos volcanes no están activos esto quiere decir que no representan algún peligro nosotros como comunidad. Estos son algunos de los principales volcanes de México:

Imagen Original de: http://mr.travelbymexico.com/940-volcanes-activos-dentro-de-la-republica-mexicana

Aunque cabe destacar que aún existen varios volcanes activos como el Tres Vírgenes, Pico de Orizaba, Paricutín, el Xitle, y como el famoso Popocatépetl del cual profundizáremos más sobre su historia y leyendas que emanan de este hermoso volcán.


Popocatepetl

Imagen Original de: http://www.fotosdepuebla.org/galeria/index.php/Puebla-Antigua/popocatepetl-e-iztaccihuatl/popocatepetl-5

Y es que la vista que adorna a la ciudad de los Ángeles, se engrandece por la majestuosidad de dos de los volcanes más altos del hemisferio, que son el Popocatépetl e Iztaccíhuatl.

Puesto que a través de los años la presencia milenaria de estos enormes volcanes ha sido de gran importancia en las distintas sociedades que los han admirado y venerado, volviéndose motivo de inspiración de múltiples leyendas sobre su origen y creación. Por ello a continuación relataremos una de las más populares, que ha trascendido a través del tiempo.

La Leyenda

La leyenda cuenta que, hace ya miles de años, cuando el Imperio Azteca estaba en su esplendor y dominaba el Valle de México, como costumbre común sometían a los pueblos vecinos, requiriéndoles un tributo obligatorio. Entonces fue cuando el cacique de los Tlaxcaltecas, vigorosos enemigos de los Aztecas, cansado de esta terrible tiranía, decidió luchar por la libertad de su pueblo.

El cacique tenía una hija, llamada Iztaccíhuatl, era la princesa más bella la cual depositó su amor en el joven Popocatépetl, uno de los más apuestos guerreros de su pueblo.

Ambos se profesaban un inmenso amor, por lo que antes de partir a la guerra, Popocatépetl pidió al cacique la mano de la princesa Iztaccíhuatl. El padre accedió gustoso y prometió recibirlo con una gran celebración para darle la mano de su hija si regresaba victorioso de la batalla.

El valiente guerrero aceptó, se preparó para partir y guardó en su corazón la promesa de que la princesa lo esperaría para consumar su amor.

Al poco tiempo, un rival de amores de Popocatépetl, celoso del amor que ambos se profesaban, le dijo a la princesa Iztaccíhuatl que su amado había muerto durante el combate. La princesa muy abatida por la muerte de su amado y sin saber que todo era mentira, murió de tristeza.

Al poco tiempo, Popocatépetl regresó victorioso a su pueblo, con la enorme esperanza de ver a su amada, pero a su regreso, recibió la terrible noticia sobre el fallecimiento de la princesa Iztaccíhuatl.

Entristecido con la amarga noticia, vagó por las calles durante varios días y noches, hasta que decidió hacer algo para honrar su amor y que el recuerdo de la princesa permaneciera en la memoria de los pueblos.

Fue entonces cuando mandó construir una gran tumba ante el Sol, amontonando 10 cerros para formar una enorme montaña. Tomó entre sus brazos el cuerpo de su amada, la llevó a la cima y la recostó inerte sobre la gran montaña. El joven guerrero le dio un último beso, tomó una antorcha humeante y se arrodilló frente a su ella, para velar así, su sueño eterno.

Desde aquel entonces permanecen juntos, uno frente a otro. Al paso del tiempo la nieve cubrió sus cuerpos, convirtiéndose en dos enormes volcanes que seguirían así por siempre.

Popocatepetl e Ixtlacihuatl

Imagen Original de: https://www.flickr.com/photos/sakuraimariel/6327601782

La leyenda añade, que cuando el guerrero Popocatépetl se acuerda de su amada, su corazón que guarda el fuego de la pasión eterna, tiembla y su antorcha echa humo. Y es la razón, según la leyenda de porque hasta hoy en día, el volcán Popocatépetl continúa arrojando fumarolas.

Y en cuanto al cobarde tlaxcalteca que mintió a Iztaccíhuatl, presa del arrepentimiento por la tragedia que desencadenó, murió muy cerca de su tierra, convirtiéndose también en montaña, que es otro volcán famoso de la región, el Pico de Orizaba, donde dice la leyenda que desde muy lejos, vigila el sueño eterno de los amantes que ya nunca se podrán separar.

Esta historia ha pasado de generación en generación desde la época del Imperio Azteca, cuyo florecimiento data del siglo XIV, y la importancia que se les daba era evidente ya que desde ese tiempo que les otorgó los nombres que actualmente poseen.

Popocatépetl deriva su nombre del verbo náhuatl “Popoa” que significa “Humo” y del sustantivo “Tepetl”, que quiere decir “Cerro”, así que su nombre significa literalmente “Cerro que Humea”, debido a que desde esa época emanaba ya, su tan característica fumarola.

Popularmente es conocido como “El Popo”, aunque las poblaciones asentadas en sus faldas lo conocen con el cariñoso mote de “Don Goyo” que es otra historia que al final contaremos.

También Iztaccíhuatl, deriva de los vocablos nahuátl “Iztac”, que significa “Blanco” y “Cíahuatl” que se interpreta como “Mujer”, por lo que su nombre se traduce como “Mujer Blanca”. Aunque en la actualidad es muy conocida como la “Mujer Dormida” debido a su característico perfil que asemeja a una mujer recostada con la cara hacia el cielo.

Mujer Dormida Volcan

Imagen Original de: http://chippmunk97.deviantart.com/art/Iztaccihuatl-299822277 I

Ahora bien, hablando más sobre las características del Popocatépetl podemos decir que es un volcán activo con una edad aproximada de 730,000 años. Tiene forma cónica simétrica y una altura máxima de 5,450 metros sobre el nivel del mar, lo que lo coloca como el segundo más alto de México.

Y a su parte norte está unido con el Iztaccíhuatl, mediante un paso montañoso conocido como Paso de Cortés, nombre que hace referencia a la ruta que siguió Hernán Cortés por ese lugar, antes de llegar a la Gran Tenochtitlán.

Imagen Original de: http://www.fotosdepuebla.org/galeria/index.php/Puebla-Antigua/popocatepetl-e-iztaccihuatl/iztaccihuatl-2

El Iztaccíhuatl es un volcán extinto ubicado en el centro de México. Es la tercera montaña más alta del país con una altitud de 5,220 metros sobre el nivel del mar y ambas se localizan en los límites territoriales de los estados de México y Puebla.

Las continuas exhalaciones del Popocatépetl parecen recordar que el volcán está vivo. Pasa de la fase 2 a la 3 y se mantiene alerta y monitoreo.

Es uno de los volcanes más activos de México, desde 1354 se tiene registro de 18 erupciones, pero en 1947 ocurrió una erupción de gran magnitud. Posteriormente en 1994 registró una explosión que produjo cenizas y gas que llegaron hasta a 25 kilómetros de distancia. Aunque actualmente su actividad es moderada, pues solo se mantiene con emisión de fumarolas, las cuales están compuestas de gases y vapor de agua. La última erupción violenta fue en diciembre de 2000, que en su momento provocó la evacuación de miles de personas. En 2005 hubo una nueva explosión moderada, de apenas cenizas de 3 kilómetros de altura. De ahí fue hasta 2011 que emitió fumarolas sin afectaciones, convirtiéndose en un lugar difícil que visitar en Puebla.

Imagen Original de: https://www.youtube.com/watch?v=uMaOC8mXV64

Como podemos leer actualmente ambos volcanes aún son gran inspiración de expresiones artísticas y literarias, que seguramente pasarán a la posteridad como la anterior leyenda. Y muestra de ello es la reflexión que escribe Francisco Ramírez Santacruz inspirada por las recientes actividades volcánicas del Popocatépetl

Más-Caras del Popocatépetl

Desde que en 1900, Sigmund Freud publicó su libro ”La Interpretación de los Sueños”, en la hermenéutica de la cultura se sabe que toda situación y todo acontecimiento posee dos aristas: la consciente y la inconsciente. En nuestros días, en México, un fenómeno importante de la naturaleza es el volcán Popocatépetl, que en nuestra época, a partir de 1994, en ocasiones ha mostrado actividad. Si se observa detenidamente el volcán, todos percibimos una cara o un aspecto de la montaña, su belleza que corresponde a la arista del consciente y que, por supuesto, captan mejor los poetas Víctor Toledo y Mario Calderón; pero ¿Qué significa el hecho de que en el mes de mayo de 2013 y en otras ocasiones como en 1994 el volcán “Don Goyo” arroje ceniza y se aprecie activo?, tienen la respuesta los poetas Víctor Toledo y Mario Calderón que parecen captar la subjetividad del momento que mucho tiene que ver con el inconsciente.

El Popocatépetl, lo dicen, es como la boca del alma de la nación mexicana, como el barro de un adolescente, señal de alteraciones de su cuerpo. Este artículo, por tanto, a través de los poemas está mostrando más-caras, otras caras, por lo menos dos del fenómeno Popocatépetl, volcán humeante. En su actividad definitivamente se ve la coincidencia significativa que según Carl Jung es la sincronicidad ya que si el volcán muestra cierta actividad, necesariamente se debe a que los eventos sociales ocurridos recientemente en México representan alteraciones en el país. La gravedad de los acontecimientos o acomodamientos sociales sería directamente proporcional a la importancia de la erupción. Visto el fenómeno de esta manera, según Mario Calderón, pueden preverse las situaciones de peligro a través de la observación de los efectos de los fenómenos de la naturaleza, y en esa lógica cobran sentido los grandes augurios previos a los cambios en la historia de México: los que aparecieron antes de la conquista de Tenochtitlan.

Se deduce pues otra forma de prevención derivada del fenómeno llamado sincronicidad.

Hoy, en la posmodernidad, cuando los parámetros positivistas han sido rebasados, una opción posible para la prevención de desastres puede ser atender a la expresión de la sensibilidad que aparece en las manifestaciones artísticas como esta “Más-caras del Popocatépetl”.

Francisco Ramírez Santacruz

Sin dejar a un lado los poemas de e Víctor Toledo (Córdoba, 1957) y Mario Calderón (1951) inspirados en este peculiar Volcán.

Canto de la Ceniza (Don Goyo, El Popocatepetl, El Volcán que Fuma)

Voló el volcán cantó muy alto,

lavó laderas con su lava,

borró las eras los labios las labores,

y lavanderas del crepúsculo,

pusieron a secar el fuego,

con pájaros pinzones,

las ropas del cielo diluidas,

goteando luces carcomidas,

cenizas de la luna fragmentada.,

se iza Don Gregorio en greguerías.

Don Gregorio fuma,

la espuma del tiempo,

gangosas avispas,

devorando al viento.

Don Gregorio aspira,

tabaco del mar,

de la tranquilidad,

hojas aromadas,

de sangre y de sal.

Arroja cenizas,

arenas de pánico,

sobre las hormigas,

o su su-ave harina,

si tuvieran remos,

volarían al Pánuco,

si tuvieran alas,

tiempo nadarían.

Y para terminar seguramente en alguna ocasión, has escuchado nombrar al Volcán Popocatépetl por el nombre de Don Goyo, pero ¿Sabes porque le dicen así al volcán?. Dicen que un par de ancianos, llamados Rafa y don José, narran lo siguiente:

Muchas han sido las veces en que los habitantes del área (pero que da hacia la parte del estado de Puebla) se han topado con un viejillo quisquilloso quién durante su trayecto hacia “alguna parte”, se detiene para platicar algunas historias, en las que siempre deja entrever muchas moralejas o consejos que tal vez, en algún momento, podrían ser útiles en la vida de cualquier persona del área.

Cuentan los habitantes de las faldas del volcán – dice don José -, que este anciano, quien se hace llamar Gregorio, es la personificación misma del volcán, y que por ello es que él siempre ronda por las laderas promocionando el culto y respeto a la gran formación montañosa, diciendo que si la gente obra de buena fe, pero sobre todo, que si muestra su respeto hacia el volcán, éste, de manera benefactora, brindará el agua y la salud necesarias para que la tierra desarrolle sus cultivos siempre de manera íntegra y completa.

Es por esta sencilla historia, real o no – agrega don Rafa -, que esta vieja tradición ya de muchos años, fue otorgando al volcán, el nombre de Don Gregorio o simplemente Don Goyo. Durante siglos, los habitantes de las faldas del Popo habían vivido pacíficamente sembrando sus tierras, siendo cautelosos y viviendo en armonía con la naturaleza, mientras Don Goyo, tranquilo, sólo fumaba su pipa.

Yo no sé si ahora que los hombres hemos aprendido también a explotar la rica madera que se obtiene de sus pinos, encinos y otros árboles, y hemos roto el equilibrio de la madre tierra, esta se moleste, pero de una cosa que sí estoy convencido es que hoy por hoy, aquel viejillo cascarrabias debe estar muy pero muy molesto con nosotros, reflexionemos y volvamos a otorgar a este volcán su real valor como custodio del Anáhuac…

El nombre se ha extendido por los habitantes de Santiago Xalitzintla, una pequeña comunidad a 12 km del volcán. Además se dice que cuando los habitantes de este pueblo escucharon por primera vez el nombre de Gregorio Chino Popocatépetl comenzaron a llamarlo “Goyo” y por eso cada 12 de Marzo, día de San Gregorio Magno, suben los pobladores a llevarle flores y alimentos al volcán, para festejarle su santo y así mantenerlo contento.

En definitiva este volcán está lleno de historias y leyendas, que lo vuelven un atractivo más del Estado de Puebla por su galopante vista que brinda a todos los pobladores del lugar. Así es que si quieres visitarlo debes llegar a las faldas del volcán a fuera del poblado de Amecameca y a 28 km llegar hasta el albergue de Tlamacas ubicado a 3,900 msnm, donde hay alojamiento. Aquí se encuentra un registro del Rescate Alpino donde se anotan todos aquellos que pretendan escalarlo.

Amplias veredas permiten al paseante caminar gozando del paisaje, el aire limpio y frío. La vegetación en los bosques se compone de pinos, oyameles, zacatones y diversas flores. La fauna de esta zona la integran los conejos, los zorrillos, las ardillas, las tuzas, la zorra gris, el gato montés, los coyotes y el venado de cola blanca, ahí se reportan 29 especies de aves.

Para finalizar les recomendamos ver el siguiente documental para conocer más del Popocatépetl:

Si está información te enamoró y deseas vivirlo, los mejores meses para visitar, hacer turismo de aventura en Puebla y escalar el Popocatépetl son de Noviembre a Marzo.


Fuente: Angelópolis

Otros artículos que te pueden Interesar:


Shares