Visita Chignahuapan, cuna de las esferas.

Chignahuapan, conocido por sus aguas termales, es un municipio de la chula Puebla, ubicado al norte del estado, en la zona conocida como Sierra Norte de Puebla. Su nombre en nahuatl significa: “sobre las nueve aguas”. Tierra ocupada hace muchos siglos por los totonacas, tal vez de ahí surge el baile de los heuhues que se realiza cada 25 de julio en conmemoración al santo del pueblo, el apóstol Santiago. En el día de muertos, se realiza la ofrenda magna o la ofrenda de las mil luces, en donde participan casi todos los habitantes del pueblo.

Aunque es también conocido a nivel nacional gracias a su industria más destacada: las esferas de árboles de navidad. Este pequeño municipio, con apenas poco más de 55 mil habitantes, cuenta con cerca de 200 talleres donde se crean estos adornos navideños, que se distribuyen a nivel nacional, incluso se exportan a Europa, principalmente al Vaticano. Cada 2 de noviembre se festeja la Feria Nacional del Árbol y la Esfera de Navidad.

Lugares a destacar como sitios turísticos son las iglesias del pueblo: La iglesia de Santiago Apóstol, que data del siglo 16 como una edificación de estilo franciscano, se encuentra ubicada en pleno centro del pueblo. A pesar de su edad, aún cuenta con los colores originales, lo que contrasta con el colorido kiosco de la Plaza de Armas, el único del país hecho 100% de madera y que sirve como techo de una bella fuente. Cabe señalar que en la torre de la iglesia se encuentra ubicado el primer reloj que fabricara la empresa El Centenario. En su interior se mantienen varios frescos y altorrelieves concernientes a Santiago Apóstol.

La otra iglesia de interés es la iglesia de la Inmaculada Concepción, que denota una arquitectura más vanguardista, pero su principal interés se ubica en el centro de la construcción, se trata de una imagen con más de 12 metros de altura de la Virgen María. El artista orgullosamente poblano, José Luis Silva, fue el encargado de la creación de esta magnífica pieza, creada 100% de madera de cedro e inaugurada en el año de 1972. Es considerada una de las tallas más grandes bajo techo de toda América Latina. Además cabe mencionar el vitral polícromo ubicado a la entrada, una representación fiel de la Anunciación de María, quien da la bienvenida a sus visitantes con una gran gama de colores principalmente cuando los rayos del sol se cuelan a través del vitral.

Para aquellos a los que no les interesa tanto ya religión y buscan un poco más de aventura, la laguna de Chignahuapan es su lugar ideal. A muy pocos minutos del centro, la laguna cuenta con una vegetación muy frondosa propia de bosque. También se le conoce como la laguna de Almoloya, y es quien da el nombre al municipio, debido a sus apacibles nueve ojos de agua que forman el total de la laguna, donde se puede nadar, pasear en lancha e incluso está permitido pescar.

El salto de Quetzalapa es otro punto de interés muy hermoso, de esos lugares magníficos, autoría de la madre tierra. Se trata de una de las cascadas más altas de todo Puebla, contando con cerca de 200 metros de caída libre. Además de la majestuosa cascada, las paredes que le rodean son muy solicitadas por los aficionados al rappel.

Además de algunos balnearios, Chignahuapan cuenta con unas de las aguas termales más reconocidas de todo el estado. Esto ubicado en el barrio de Tenextla, donde hay diferentes baños termales, que primero emanan del manantial a más de 50 grados centígrados, para luego unirse a las piscinas a una placentera temperatura de entre 25 y 38 grados.

No dejes de visitar Chignahuapan, y no solamente en época navideña para adquirir tus esferas, sino durante todo el año para darte un relajante baño en sus aguas termales después de un subidón de adrenalina rapeleando en el salto de Quetzalapa.

Fuente: angelopolis

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